Nada más feo que tener que salir a un lugar y llegar tarde porque no encontrabas la prenda que querías usar. Terminás dando vuelta todo el placard y, al final, te ponés cualquier cosa. La rutina se vuelve agotadora cuando no tenés un sistema de organización claro, con un lugar específico para cada prenda.
A mí me pasaba siempre. Buscar un par de medias que combinara con mi outfit me obligaba a cambiarme de ropa una y otra vez. Eso no solo me retrasaba, sino que me dejaba de mal humor antes de salir. Parece que esto solo te pasa a vos, pero es mucho más común de lo que imaginás.
El cambio definitivo: organizadores de cajones
Mi mente tuvo un reset total cuando implementé un set de organizadores de placares. De repente, sabía exactamente qué ropa tenía y dónde encontrarla. Para las prendas más chicas, sumar un organizador de cajón para ropa interior y medias fue un antes y un después: ya no hay pares perdidos.
Además, a la hora de guardar la ropa limpia, el proceso se volvió mucho más liviano. Abrir un cajón y depositar cada prenda directamente en su lugar te asegura mantener el orden haciendo las cosas más fácil y en menos tiempo. Gracias a esto, ya no siento que se me va el día o el tiempo libre en las tareas de la casa.

Chau a las cajas de cartón: Calzado del día a día
Otro gran cambio fue en el piso del placard. Antes tenía una pila inestable de cajas de cartón que se desarmaban, se rompían y, para colmo, ¡nunca coincidía la foto de la caja con el calzado que estaba adentro!
Lo solucioné por completo armando un sistema con el combo organizador de calzados, cajas de plastico resistente, transparentes y con tapa frontal para sacar mis zapas sin renegar. Ahora mis zapatillas del día a día están protegidas, a la vista y ordenadas sin renegar.
Soluciones inteligentes para un ropero chico y ropa de temporada
Para solucionar el problema del espacio, sumé una caja multiorganizadora gigante de doble tapa donde separo la ropa por temporada, ya que mi ropero chico no permite que entre todo junto. Así me aseguro de tener todo en condiciones para el siguiente año y poder usar mis prendas favoritas como si estuviesen nuevas.
¿Y los zapatos de otra estación? Los tengo resguardados en una caja baja plegable, que es perfecta para deslizar debajo de la cama o poner en la base del ropero. Es de PVC, se pliega e incluye orificios de ventilación para que puedan respirar, evitando que se junten malos olores.
El toque final para tus carteras y accesorios
Otro detalle que me despejó muchísimo espacio en el ropero fue contar con un organizador de carteras y accesorios. Antes, los bolsos, los pañuelos y las gorras me ocupaban lugar en los estantes y, lo peor de todo, se terminaban estropeando por estar tirados en cualquier lado.
Poco a poco, mi placard dejó de ser un lugar del que quería huir. Hoy me acerco a buscar la ropa del día y me transmite una hermosa sensación de armonía.
 
By Yani. Gracias por leerme.